Paradigma de Pedagogía Ignaciana

La pedagogía ignaciana es la vía práctica por la que los profesores y profesoras acompañan a los alumnos en su crecimiento y desarrollo en la vida cotidiana del aula. Incluye una perspectiva del mundo, de la vida, de Dios y una visión específica de la persona humana ideal que se pretende formar. Es un proceso consciente y dinámico en el que cada uno de sus pasos se integra de manera interactiva durante todo el proceso, promoviendo así un crecimiento constante en las personas o grupos de personas e instituciones, afectando siempre, de al, a la realidad involucrada.

El modelo pedagógico ignaciano se desarrolla en cinco momentos sucesivos:

1. Situar la realidad en un contexto.

2. Experimentar desde la realidad.

3. Reflexionar sobre esa experiencia.

4. Actuar en consecuencia.

5. Evaluar la acción y el proceso seguido.